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Conociendo a Pedrarias

Puedo adivinar los dos puntos principales por los cuales recuerdan a Pedrarias:

  1. Fundó Panamá la Vieja el 15 de agosto de 1519.
  2. Decapitó a Vasco Núñez de Balboa

Ese es el resumen que nos han dejado en la memoria los siglos sobre un personaje que se apoderó de nuestro Istmo por varios años.

Pedrarias nació alrededor del año de 1440, esto quiere decir que cuando vino a Panamá en 1514, tenía 74 años aproximadamente.  Su escogencia no fue improvisada, ya que pertenecía junto a su mujer Isabel de Boballida y Peñaloza a la Corte Real. 

Procedía de una familia de Judíos conversos.  Su padre fue nombraron por Enrique IV, hermanastro de la reina Isabel la Católica, como Tesorero Real y cuando muere, Pedrarias hereda este magno cargo.

En 1492 participa en la lucha y toma de Granada, en la expulsión de los Moros y también en la guerra de Portugal y Francia.  Tenía  formación militar.  Pero uno de sus mayores activos era la influencia de su mujer en la Corte.  Decían que “después de la Reina, la Bobadilla.” Pedrarias era de buen vestir, famoso por ser galán, pero fuerte y decidido.

En aquellos tiempos las intrigas y cizañas estaban a flor de piel y es que la historia de la conquista de América revolucionó sentimientos y egos.  Cristóbal Colón abrió una caja de pandora y los exploradores, lejos de las miradas de los Reyes, mostraban su peor rostro.  Todos querían ser los dueños del botín que habían encontrado.  Las tierras, el oro y las  civilizaciones, significaban   gran poder y riquezas.  

Era finales del siglo XVI y comienzos del siglo XVII, quiere decir que cuando se hizo la fundación de  Nuestra señora de la Asunción de Panamá,  había pasado aproximadamente 27 años desde que Colón piso tierra en América. Todos esos años dieron tiempo a varios exploradores para armar sus flotas, preparar a sus herederos, ver si realmente era cierto eso de los nuevos Territorios de Ultramar.  Eran demasiadas aventuras  tentadoras, tantas que Vasco Núñez de Balboa se mete en un barril para viajar como polizón en una expedición hacia el golfo de Urabá en Darién. 

Vamos a imaginar por un momento aquel 29 de septiembre de 1513, día de San Miguel Arcángel.  Balboa bajó desde la cordillera de Chucunaque, después de la lucha con el cacique Carecúa, quien muere en la batalla junto a gran parte de su tribu.  La marea estaba baja, Balboa y  un  grupo de exploradores que lo acompañaban, incluyendo Frailes Dominicos, esperaron a que el mar se acercara, la marea estaba baja y lo que urgía era probar el agua a ver si estaba salada.  Un nuevo mar representaba la pieza del gran rompecabezas de las conquistas. Otra ruta hacia las Islas Moluco (Eurasia), porque aún pensaban que estaban el Las Indias.

Pedrarias llegó al Istmo de Panamá en 1514, como gobernador de Castilla de Oro.  Fue el primer colonizador autorizado formalmente por la Corona. Los historiadores cuentan que le pagaban 60mil Maravedíes por cada fundación.  Hice la conversión de esta antigua moneda, en los años 80 un Maravedí tenía el valor de 50 centavos y en la actualidad cerca de $1.00.  Pedrarias siempre media sus pasos.  Encarceló a Vasco Núñez en una celda de madera atrás de su casa y lo liberó cuando este aceptó casarse con su hija María, que estaba en un convento en España.   Al hacer esto Balboa renunciaba a títulos, pero él pensaba que una vez liberado seguiría con su empresa de exploraciones en el nuevo Mar.   Nada de esto valió para que Pedrarias le hiciera un juicio injusto por traición.  Después de   decapitarlo, Pedrarias tomó posesión del Mar del Sur.  Sabemos que nada aplacó la fama de Balboa, su estatua enarbola la avenida “Balboa”, la moneda se llama “Balboa” y hasta una cerveza también le hace el honor.

Muchos fueron los abusos y arbitrariedades cometidas por Pedrarias, le llamaban “La ira de Dios.” En  1516 Gonzalo Fernández de Oviedo, que había viajado en 1514 junto a Pedrarias a Panamá, regresa a España y lo acusa ante la corona.  Entonces la corona nombra a Lope de Sosa como  reemplazo de Pedrarias y nuevo gobernador de Castilla de Oro.  Sin Embargo, de Sosa enfermó en el viaje y murió en 1520 llegando al puerto de Santa María del Darién.  Entonces Pedrarias siguió en su cargo.

Nos guste o no a Pedrarias le debemos  fundaciones de ciudades importantes como y Nuestra Señora de la Asunción 1519, Nombre de Dios ,1520 y  Natá, 1522, que era el granero del pueblo.  Él cumplió con sus objetivos entre los cuales pidió animales de trabajo, que no existían en Panamá.  Los Caballos, mulas, vacas y hasta puercos, llegaron cuatro meses antes de la fundación de Nuestra señora de la Asunción, los mandaron a Natá, lugar donde se reprodujeron las primeras cabezas de ganado.

Una vez fundada la ciudad y descubierto nuevos territorios como Nicaragua,  se dan cuenta que este territorio no era las Indias y todas las miradas se vuelcan a explorar las tierras que son hoy Centro América.  La influyente mujer de Pedrarias pide a la Corte que su esposo  sea nombrado como Gobernador de Nicaragua.  A donde emigra y abandona  Panamá para siempre. 

Pero en 1526 decapitó por traición, en León, Nicaragua, a Francisco Hernández de Córdoba, conquistador español y fundador de Granada y León en Nicaragua. Pedrarias muere en 1531 y en el año 2000 su restos fueron encontrados en el presbiterio de la iglesia de la Merced de la ciudad de León,  junto a los de Francisco Hernández de Córdoba.  Se sabía que eran los restos de Córdoba porque le faltaba la cabeza.  Los restos de Francisco Hernández de Córdoba fueron conmemorados con 21 cañonazos y los restos de Pedrarias fueron sepultados a los pies del conquistador cuya moneda de Nicaragua lleva su nombre, Córdoba.

Don Pedro Arias nos dejó una trilogía urbana que fue la base fundamental para exploraciones y  la ruta transístmica que gozamos hoy.  Surgen en mí sentimientos encontrados entre lo bueno y lo malo del personaje, pero debemos entender que en aquellas épocas, esos hombres estaban en territorio inhóspito, lejos de sus hogares y con la ley en sus manos, una ley donde matar era privilegio de todos. 

Hace poco escuché a un chico hablar sobre la estatua de Balboa. Recriminaba el  genocidio y robo que sufrieron nuestros pueblos originarios en manos de los colonizadores. Es válido prestar atención a las nuevas generaciones y entender un poco su enojo. Saber que hay leyendas negras gracias a la pluma de escribanos que plasmaron su rabia por conveniencia, pero también una realidad histórica que no podemos negar. Pienso que debemos hacer una revisión de nuestros héroes nacionales en los tiempos de las Colonias para balancear la carga de honor que no le hemos dado y poder hacer justicia en la historia.

¿Ustedes qué opinan sobre Pedrarias?  ¿Hizo lo que debía hacer en su tiempo? ¿Fue cruel y usó su poder para matar a Vasco Núñez, entre otros? Creo que nos merecemos este momento de juicio para expresar nuestros pensamientos, ya sean en pro o en contra de este gran personaje.

Thatiana Pretelt

La espía de historias

Fuentes:

Sociedad Economía y Cultura Material, Historia Urbana de Panamá la Vieja

Alfredo Castillero Calvo

Judaizantes en Panamá Colonial

Alberto Osorio

Panamá la Vieja

Juan B Sosa

Vasco Nuñez de Balboa

Luis Blas Aritio

Nueva Historia General de Panamá

Alfredo Castillero Calvo

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El trueque

Titulo: El Trueque

Artista: Horacio Rivera

Medidas:( Ancho) 3  metros x 1.35( alto)

Técnica: óleo

Año: 1984

Observaciones: Este cuadro histórico  ilustra el trueque entre indios y españoles. Firmado y fechado en el cuadrante inferior derecho.

Si deseas obtener el valor de esta obra de arte, escríbenos al correo info@laespiadehistoria.com

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DE ESPALDA A LA HISTORIA

Cada vez que leo libros de historiadores panameños y extranjeros tengo sentimientos encontrados al ver algunos datos importantes que no conocía.

Por ejemplo:

 “En 1671, el pirata Morgan y su garulilla no entraron a la ciudad de Panamá La Vieja por El Puente del Rey, sino por el Fortín de la Natividad. Esta entrada queda hoy por la vía Cincuentenario”

“La construcción del Puente del Rey, construido con madera en 1619, fue ordenada por el Rey Felipe III. Pero él nunca vino a Panamá, por lo tanto jamás cruzó el puente.” 

“Pedo Arias Dávila (Pedrarias), recibía de la Corona Española 600,000 maravedíes por fundar una ciudad. Hoy un maravedí vale aproximadamente un Euro.”   

“En el siglo XVI, el Camino de Cruces se construye porque el Camino Real era muy angosto para pasar y más largo para llegar a la ciudad de Panamá.”

“En el siglo XVII, la nueva ciudad de Panamá en el Sitio de Ancón solo contaba con 300 solares para construir casas, iglesias, conventos y edificios gubernamentales.”

“El puerto de Perico existe desde el siglo XVI.”

“Vasco Nuñez de Balboa baja a un golfo en el Darién el 29 de septiembre de 1513 y por ser el día de San Miguel Arcángel bautiza el golfo como Golfo de San Miguel.”

“En el siglo XIX el Ferrocarril de Panamá fue el primer ferrocarril transístmico en el continente.”

“Ferdinand de Lesseps el gran francés, quien estaba al mando de la construcción del Canal Francés en el siglo XIX, no era ingeniero, era un diplomático audaz que usó sus relaciones con gente de poder para construir el Canal de Suez.”

“Gustave Eiffel, constructor de la torre Eiffel, fue escogido para realizar a última hora las esclusas para el Canal Francés. Ya era demasiado tarde porque la banca rota los había alcanzado.”

“William C. Gorgas, Jefe de Sanidad en la construcción del Canal de Panamá, tuvo que luchar para que aprobaran el presupuesto para la campaña que erradicaría el Mosquito transmisor de la malaria y fiebre amarilla en el Istmo, ya que el gobierno de los Estados Unidos no creía que fuera un prioridad.”

Varias preguntas pasan por mi mente: ¿esto me lo enseñaron en la escuela?  ¿no presté atención? ¿no he leído lo suficiente? o ¿no he investigado como debe ser? porque la historia de nuestro país está escrita desde hace muchos años.  ¿Qué pasa con la necesidad de nosotros los panameños por conocer y enseñar nuestra historia? 

Al escribir mis novelas La piedra de la isla 1 y 2, abrí una puerta secreta  (imaginariamente) y me vi en una habitación con libros, fotos y documentos sobre la historia de Panamá.  Lo increíble es que cada vez que los publico en mis redes sociales mi comunidad reacciona como si hubiéramos encontrado el Dorado y los entiendo porque yo también reaccioné igual al leerlos.

En algunas escuelas panameñas, el 15 de abril hay una costumbre: disfrazarse, hacer teatro e interpretar la rabia de Don Chema cuando los gringos no le pagaron el pedazo de sandía. Así conmemoramos el día del Incidente de la Tajada de La Sandía.  Eso toma unas horas, después no lo recordamos hasta el próximo año y lo que es peor, no nos quedan ganas de ir a averiguar ¿qué pasó con Don Chema y los Yankees? ¿cómo acabó aquel asunto? ¿Sabían que Panamá fue culpado por este incidente y que el gobierno tuvo que pagar a Estados Unidos una especie de indemnización? A puesto que tampoco sabían que “supuestamente” un grupo de artesanos y gente del pueblo estaba planeando un levantamiento. Sí, el Incidente de la Tajada de la Sandía fue el clamor de un pueblo hastiado por los abusos. Un dato más, había un Texas Ranger que mandaron a buscar para poner orden en la línea del Ferrocarril. Ante su palabra las leyes de la policía del Istmo no valían. Randolph Runnels, el Texas Ranger, ejecutó a muchos según su ley y la mayoría eran personas de la etnia negra. Yo sé que varios están leyendo esto y pensando que  sí lo saben, pero es que no hablo de 10 o 100, ni siquiera de 1000 personas, hablo de generaciones enteras que hemos vivido de espalda a la historia.

A veces pienso que con la llegada de los españoles traspasamos la responsabilidad de escribir nuestra historia a los cronistas y escribanos de la época.    Sin embargo, en el siglo XIX, resurgen pensadores y políticos como Justo Arosemena que nos dieron lecciones de democracia y luchas en cada uno de sus escritos.  También los poetas y afanados escritores del barrio de Santa Ana, quienes con sus letras repudian un sistema en donde las masas eran castigadas hasta por tener tiempo de ocio.  Luego pasamos al siglo XX y se pone peor la situación.  Con un país partido por la mitad nos da amnesia histórica. Unos cuantos tienen que salir a rasgarse las vestiduras por nuestra Patria y lo más triste es que pocas décadas después, solo el nombre de Ascanio Arosemena es el que retumba por ahí en una canción.

En la historia de Panamá hay muertos que no hemos llorado y triunfos de luchas importantes que no hemos celebrado.  Si tan solo bailáramos la historia como se “tuerquea” “el regaetton” este país sería una nación brillante con generaciones de plumas inmaculadas y vocabulario extenso. Pero no es así, porque no estamos sembrando el conocimiento de nuestra historia. Hay generaciones muertas que no se enteraron que la leyenda del Altar de Oro es falsa. Sí, eso que mudaron el tesoro a la Iglesia de San José en el Casco Viejo y lo pintaron de negro para protegerlo es solo una leyenda irreal. En nuestras mentes la historia se ha convertido en un trasto añejo tirado en la esquina de algún pulguero que no vale la pena voltear a mirar.

En otros lugares de este planeta veneran la sabiduría de los siglos en los altares de planes educativos con libros hermosos llenos de datos interesantes bien narrados. De esta manera educan a las siguientes generaciones a amar su origen. Mientras nosotros tristemente la desperdiciamos destruyendo barrios enteros llenos de historia y comprando textos escolares plagados de párrafos tediosos y aburridos que se enseñan a punta de memoria para cumplir con el requisito de una calificación. ¿Será algo psicológico? ¿por qué la mayoría de los panameños vivimos de espalda a nuestra historia?  ¿quién nos sembró un borrador ingrato en nuestras cabezas?

Mi labor es ardua y todos los días me lleno de fuerzas para salir en las redes sociales y contarles la historia con pasión y amor.  Adornando los hechos con narraciones desveladas y preparando micro series con mis propios recursos económicos.  Pero tengo la esperanza de poder algún día ver los famosos “Tik Toks” que tanto disfrutamos, con un fragmento de Chimbobó o dramatizando el momento histórico de Don Chema, para hacer justicia a los .05 centavos que la historia le debe.  ¿Es un sueño? tal vez. Sin embargo, estoy segura que si miramos de frente  la historia de nuestro país, nacerá un amor que transformará el traste viejo en una pieza lustrosa y su gratitud nos hará viajar en el tiempo para encontrar gloriosas razones que darán un sentido sagrado cuando nos llamen panameños.

Con cariño

Thatiana Pretelt

Escritora panameña

La Espía de Historia