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LAS PANDEMIAS Y EL MUNDO

He tratado de escribir varias veces sobre este tema, pero los sentimientos encontrados no me dejaban y es que en este momento todos estamos muy sensitivos.  Sin embargo, conocer y analizar  las pandemias que han pasado por el mundo es importante y nos ayuda  a entender lo que hoy estamos viviendo.

Cada pandemia a través de los siglos  ha sido catalogada “un castigo de Dios.” Entonces yo me pregunto ¿qué clase de culpas y conciencia tenemos, ya que  siempre llamamos a todo lo malo que nos pasa “un castigo divino”?

Debemos entender  que el convivio entre los seres humanos ha traído muchas formas de intercambiar culturas y conocimientos, pero también enfermedades que han desatado pandemias, en donde el mundo ha sido obligado a reinventarse.  Aquí surgen varias preguntas ¿Qué ha causado estas pandemias? ¿Qué circunstancias y consecuencias nos ha dejado el paso de las muertes masivas más terribles? ¿Realmente nos hemos reinventado?

LA PLAGA DE JUSTINIANO

La primera pandemia  ocurrió en el siglo VI en Constantinopla y fue la peste llamada la plaga de Justiniano, haciendo alusión al último emperador del Imperio Romano o el Imperio Bizantino, quien también estuvo a punto de morir.  La medicina de aquel tiempo se basaba en remedios naturales.  No tenían idea lo que estaba ocurriendo y  el terror  de ver a las víctimas causó  discriminación y acusaciones.  Cuando la plaga llegó a Roma, el papa Gregorio Magno organizó una procesión de miles de personas, de seguro el virus aprovechó para extenderse.

La peste mataba entre 5 y 10mil personas diarias.  Ellos se referían a la enfermedad como una enfermedad diabólica.

Los habitantes cruzaban las calles cacareando como gallinas o ladrando como perros; los niños merodeaban entre las tumbas, gritándose y mordiéndose unos a otros, profiriendo gemidos que sonaban como trompetas, y no recordaban el camino de vuelta a su casa…”

Los muertos superaron a los vivos y esto descalabró la economía. El 40% de los habitantes murió y varios territorios conquistados fueron perdidos.  Al debilitarse el Imperio Bizantino, se desarrollaron los reinos bárbaros de Europa.

En  el 2012 unos investigadores alemanes exhumaron algunos cuerpos en el cementerio de Aschheim, en Baviera, enterrados desde  el año 570 y se dieron cuenta que la bacteria que los mató fue la Yersinia Pestis.  La misma que despertó varios siglos más adelante y causó la peste negra.

LA PESTE NEGRA

En 1630 Los cronistas describían  un brote de la peste negra de esta manera:

“Confusión de los muertos, de los moribundos, del mal y de los gritos, los aullidos, o el espanto, el dolor, las angustias, los miedos, la crueldad, los robos, los gestos de desesperación, las lágrimas, las llamadas, la pobreza, la miseria, el hambre, la sed, la soledad, las cárceles, las amenazas, los castigos, los lanzaretos, los ungüentos, las operaciones, los bubones, los carbuncos, las sospechas, los desmayos.”

La bacteria despertó y azotó gran parte del territorio europeo.  La palabra peste y plaga era usada  para referirse a alguna calamidad, sobre todo aquellas epidemias que producían gran mortandad. Esta peste fue la más mortífera de todas.

Era una zoonosis, que quiere  decir, una enfermedad transmitida por los animales.

Este bacilo provenía de las  pulgas y otros parásitos de las ratas grises y negras, que al convivir con la gente los contagiaba.

Su nombre “Peste Negra” era causado por la manifestación de pústulas de sangre, hemorragias cutáneas de color negro azulado. La epidemia apareció en China, donde había un foco endémico y viajó hacia  Europa a través de la ruta de la seda.  Se  calcula que la Peste Negra mató alrededor del 30% de la población europea.  Reportaban enterramientos de más de quinientos cuerpos diarios.

Las personas se contagiaban hablando. El cuerpo se sentía dislocado por el dolor, después nacía en la pierna o en el brazo un granito en forma de una lenteja. Esta penetraba  el cuerpo que se veía lleno de puntos de sangre. Las expectoraciones duraban tres días continuos.

Era una enfermedad muy contagiosa, creó un ambiente de temor y de tensión. Algunos se encomendaron a Dios pensando que era un castigo. Otros decían que eran víctima de  envenenamiento por parte de los judíos.  Había mucha ignorancia en la Época Medieval  y esto  los llevó a cometer grandes errores, no solo en el tratamiento de la enfermedad, sino también en los medios para prevenir el contagio.

No tenían idea qué causaba la peste.  Ni se imaginaban que las ratas domésticas eran sus transmisoras.  Pero lo más importante: no se llevaron a cabo las medidas de sanidad que se debían. (¿Les suena conocido?)

Una de las teorías acusaba a los judíos. En esa época había  hostilidad hacia ellos, ya que se habían transformado en el chivo expiatorio, culpándolos de envenenar los pozos o de traer la epidemia en sus equipajes contaminado. Esto generó un ambiente de intolerancia.  Las culpas individuales hablaban de lo ocurrido en Sodoma y Gomorra. La peste puso fin a comportamientos escandalosos y muchos la consideraron como el final de una crisis moral.

Los Astrólogos opinaban que la peste había sido provocada  por la unión de Saturno, Júpiter y Marte, bajo el signo húmedo de Acuario en el año 1345. Además, antes de la conjunción hubo un eclipse de sol y otro de luna. Según los astrólogos, dicha conjunción iba a traer mortandad y desastres, mientras que el influjo de Marte provocaba la pestilencia.

Hubo una teoría que decía que la peste se contagiaba con la mirada.  Los médicos portaban unas máscaras en forma de pájaros, con esencias aromáticas para evitar los aires podridos que se pensaba era la causa de la enfermedad.  Visitaban a los enfermos y los examinaban  guardando mayor distancia posible, los roseaban con vinagre y aceites perfumados.  Los sacerdotes daban la comunión usando largas espátulas para entregar la hostia. Los cementerios estaban abarrotados y se dice que los cuerpos se apilaban por montones cubriéndolos de cal.

Había fosas inmensas donde se metían a centenares  de  cadáveres. Varios historiadores cuentan que la cantidad de muertes dio una solución a la sobre población.

Las  consecuencias socioeconómicas azotaron a Europa.  La mano de obra disminuyó y afectó a varios sectores como  la agricultura, manufacturas, comercio, etc. Hubo una inflación de el 30% en algunos productos.

Con esta peste muchas personas emigraron a las ciudades y el campo quedó despoblado.

La educación también se vio afectada por la cantidad de maestros que murieron.

Otras personas viendo que no había cura para este mal se entregaron a la vida de vicios y esto incrementó la promiscuidad, los crímenes y los sacrilegios.  De hecho las prácticas supersticiosas entre el satanismo y brujería también aumentaron.

La peste aterrorizó a todos sin importar su posición económica.  Infinidades de personas vieron como morían sus vecinos, sus seres queridos, hasta sus enemigos.

“Sufriendo unos la enfermedad, otros el miedo, se ven enfrentados, a cada paso, bien a la muerte, bien al peligro. Los que ayer enterraban hoy son enterrados, y a veces encima de los muertos que ellos habían sepultado en la víspera.”

La desconfianza hacia los demás reinó.  Cualquiera podía ser contagioso y muchos fueron dejados a su suerte y discriminados por la sociedad.  La población europea pasó de 80 millones a 30 millones.

LA  VIRUELA

La tercera pandemia fue la viruela. Este virus está en la tierra desde hace 10mil años, pero  los colonizadores  se encargaron de traerlo al nuevo mundo.  Los pueblos originarios de América no tenían defensas para esta enfermedad entonces fueron afectados terriblemente. 

Un dato curioso es el  compositor Wolfang Amadeus Mozart enfermó de viruela en 1767, a los  11 años de edad. Como todos los enfermos de viruela, corrió un grave peligro de morir pero sobrevivió a la enfermedad.

Millones de personas quedaron desfiguradas por la viruela.  Gracias a Dios, a finales del siglo 18 y principio del siglo 19, el inglés Edward Jenner descubre la vacuna contra la Viruela.  Se calcula que el virus acabó con 300 millones de personas, pero en 1980 la OMS declara erradicada la enfermedad.

Hay teorías que el virus  no fue destruido y puede estar conservado en alguna parte del mundo.

LA GRIPE ESPAÑOLA

Después de las guerras también aparecen pestes y enfermedades.  Es posible que los que no murieron en la guerra, mueran a causa de las epidemias y pandemias que esta deja.  Así sucedió con la gripe española en 1918, la cuarta pandemia, en los últimos meses de la Primera Guerra Mundial.

Pero resulta que la gripe no empezó en España, empezó en  marzo, en Estados Unidos, Kansas. Un soldado presenta sintomas y días después varios más se encontraban infectados. En abril las tropas estadounidenses desembarcan en Europa llevando con ellos el virus.  De esta manera el virus viajó rápidamente.  Se dice que las personas salían de sus casas en las mañanas a su vida cotidiana y morían en las calles.  Las víctimas se asfixiaban con su propio fluido de sangre ya que los pulmones colapsaban.

Se le llamó gripe española porque España fue  un país neutral en la guerra y permitía hablar libremente sobre la enfermedad, cosa que no pasaba en los demás países en donde se escondieron datos importantes sobre la misma.  Murieron entre 20 y 80millones de personas.

LA GRIPE ASIÁTICA

La peste número cinco, fue la gripe asiática. Virus de la gripe A (H2N2). Como ya el mundo había sido azotado por la gripe española, la OMS cada año creaba una vacuna para contrarrestar la mutación del virus y esto ayudó a que no murieran más personas en esta pandemia.  La misma cobró un millón de vidas.

LA GRIPE DE HONG KONG

La peste número seis, viene de Asia también y es la gripe de Hong Kong, muy parecida a la gripe asiática cobra en 1968 más de un millón de vidas

VIH

La peste número siete es el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH)

Esta peste causó terror porque en 1981 sacó a relucir la discriminación y rechazo a una parte de la sociedad,  culpando a los homosexuales de ser los causantes del virus.  Teoría totalmente falsa.

EL virus se cree es origen animal y se transmite por los fluidos del cuerpo.  El VIH en sí no es letal, es lo que hace en el sistema inmunológico dejándolo al desnudo ante otras miles de enfermedades.  Este virus ha causado la muerte de más de 25 millones de personas en el mundo.

En cada uno de los capítulos de la historia, medidos por pandemias, la higiene, los animales, los complejos y Dios siempre han estado involucrados.  Desde la edad media las costumbres higiénicas hicieron que se desataran estas pandemias.  Aún hoy a más de un milenio de la plaga de Justiniano, la higiene sigue siendo punto importante.  Las pulgas y las ratas fueron causantes de la peste, pero estamos en el 2020 y vemos como “una sopa de murciélago” tiene al mundo de cabeza.

Las generaciones que habitamos la Tierra en este momento jamás pensamos vivir lo que hoy está pasando, digno de una película de Hollywood. Pero  ¿Realmente nos hemos reinventado?

Creo que la lección que la historia quiere darnos ha sido mal interpretada en todos los tiempos y los descendientes  de las pandemias están dormidos en algún laboratorio bajo el poder humano, esperando el momento 0 para despertar y poner al mundo de rodillas.

¿O será que  ya está pasando?

FUENTES:  BBC – NATIONAL GEOGRAPHIC

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La Espía de Historias

¿Muchas veces me he preguntado qué soy? ¿Por qué me tocó vivir este momento de la historia?  Desde muy pequeña podía mirar las fotografías antiguas, era como si ellas me estuvieran dando mensajes, pero no lo entendía.  Por más que trataba de descifrar ese sentimiento extraño, no conseguía saber qué era.  Admito que he pasado parte de mi vida sin encajar en esta época.  Velando tiempos añejos que no viví.  Expresarlo de esta manera me daba vergüenza porque tenía miedo, así como he tenido muchos miedos en toda mi vida.  Miedo al rechazo, miedo a ser rara, miedo a no ser suficiente.  Mi mejor autodefensa fue el silencio, callé todas las ocurrencias que pasaban por mi mente. 

Desde muy pequeña aprendí lo que era la soledad.  Mi madre trabajaba mucho y a mi padre casi no lo veía.  No tengo hermanos por parte de madre y toda mi gran familia se quedó en Chiriquí.  Entonces desde muy pequeña meditaba sobre lo que me decían, -“tienes un Ángel de la guarda muy grande.”  En mi mente empezaba a dar el rostro a ese Ángel, quien parecía frente a mí, diciéndome, -“Somos dos y tenemos turno de trabajo.  Yo te atiendo de 5 de la mañana a 6 de la tarde y mi compañero que le gusta estar despierto te atiende toda la noche. 

Recuerdo que una vez fui a Costa Rica con mi madre, creo que tenía 5 años y en pleno camino el auto se averió.  Uno de los Ángeles, vestido como yo, con pantalón corto, t shirt y medias de deporte a la rodilla y zapatillas, pero con alas se bajó.  Miraba detenidamente al hombre que revisaba el carro y luego se subía para explicarme lo que pasaba: – “no te preocupes, el daño es serio, pero llamé a Alan el ángel que se encarga de los temas vehiculares.  Es mejor que venga para no pasar aquí la noche y ponerte en peligro.”  Cuando llegó Alan, el otro Ángel comenzó a hablar Groserías:  -“carajo pero es que estos chiricanos no saben nada de carros. Yo también tengo cosas que hacer para venir a atender esta vaina. -¡cállate que la niña se va asustar y nos pagan para atenderla bien! -tanta gente del carajo y han depositado a esta chiquilla con los más boboletos.  -¿oye qué te pasa? -a mi nada, pregúntale al mogo que no da con el daño del carro.  Solo le está haciendo ojitos a la mamá de tu clienta.” Yo me asomaba y veía al conductor hablar con mi madre que en ese tiempo tenía unos 30 años.

“-Ayúdanos porque no quiero pasar la noche aquí, menos con Thatiana, recuerda que ella debe llegar lejos” -¿a dónde me van a llevar? Los Ángeles se miraban y hacían gestos como si no hablara con ellos. -“tú tranquila mi niña, estamos empezando este camino vamos a llegar bien y este viaje aburrido y horroroso se va a acabar pronto.”  -así fue, el auto se arregló y llegamos a nuestro destino antes del anochecer, ah y fue un viaje bien aburrido.  Cuando hubo cambio de Ángeles me atreví a preguntar si eso que sentía dentro de mi era normal.  El Ángel acomodaba sus alas y se recostaba en mi almohada. -“bueno la verdad no lo es, pero no es nada de qué preocuparse.  Es normal no encajar, es normal sentirse así de otra era, pero cuando pasen los años comprenderás mejor.  Solo siente y todos esos registros en tu mente se convertirán en historias, historias   que algún día vas a contar.” 

Mi madre y yo nos mudado a la capital en busca de una mejor educación para mí.  Extrañaba mucho a mi familia.  Mi madre trabajaba en un hospital, vivíamos con una doña amargada que me regañaba en las noches por no querer dormir con la luz apagada.  Un día hice mi maleta, me puse el abriguito que me había regalado mi abuela  y me salí de aquella casa espantosa.  Esperé a mi mamá en la entrada del edificio toda la noche.  Tenía miedo, pero el Ángel me acompañaba, tratando de convencerme que volviera a la casa.  Entonces me dijo:  -“Tienes que acostumbrarte al miedo, vamos   a mirarlo a los ojos y de tanto verlo se volverá tu amigo.” 

El tiempo pasó y creo que la terrible adolescencia, cambió los ángeles por amigos y experiencias.  Han pasado más de 30 años, muchos más, y cada palabra de mis Ángeles de la guarda se han convertido en realidad.  Una de las últimas preguntas que les hice fue si pertenecía a esta época.  Uno de ellos contestó: – “Tú perteneces a la época que tu corazón dicte, vívela y deslumbra al mundo.”  Ese día me despedí de Lita y de Natividad.  Nunca más los he visto, pero en su honor dos de los personajes  principales de mis novelas llevan su nombre…Esta historia continuará.